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Miercoles 01 de noviembre de 2017

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Miercoles 01 de noviembre de 2017
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Linda ciudad de mis sueños...411 años de fundación
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ÍNDICE
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411 años después:
Oruro acogedora desde su fundación
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Oruro, de un cielo azul y límpido
Pág 4 
Juan Mendoza, el hombre que bajó de los cielos
Pág 5 
Jesús Bermúdez Torres
El zaguero que se convirtió en el primer guardameta de la Selección Nacional
Pág 6 
Las picardías del Negrito Salvador
Pág 7 
Helados de canela, una tradición desde hace varias generaciones
Pág 8 
El api nació en Oruro para traspasar fronteras
Pág 9 
Diablada, sinónimo de orureñidad
Pág 11 
"Toda" la ciudad de Oruro recibió la histórica llegada del ferrocarril
Pág 11 
"LA PATRIA es como el sol, sale todos los días", Subdecano de la Prensa Nacional
Pág 12 
La Casa de Doña Albina Rodríguez: de oficinas de Patiño Mines a aulas
Pág 14 
La fe católica reflejada en el Santuario del Socavón
Pág 15 
Misioneras Cruzadas de la Iglesia, la congregación religiosa que nació en Oruro
Pág 16 
Palais Concert: Un palacio para las artes
Pág 17 
Hospital General, el eje de la medicina en Oruro
Pág 18 
El imponente e histórico Faro del Conchupata
Pág 19 
"El muro" es la muestra de desarrollo en Oruro
Pág 20 
Oruro Royal: La esencia del futbol boliviano
Pág 21 
Calzados Zamora: 107 años en la historia de la calidad orureña
Pág 22 
El edificio de las cuatro esquinas
Pág 23 
Palacio de Justicia, lugar que reunió a la educación y a la historia
Pág 24 
Separata Fundación de Oruro

El api nació en Oruro para traspasar fronteras

01 nov 2017

Fuente: LA PATRIA

"¡Api, api!, ¡Api caserito, bien calentito!", se escucha de la voz de las aperas, como música todos los días en la calle Bolívar en la cuadra del mercado Campero, ya sea durante la mañana, bien temprano o en la noche, para combatir el gélido tiempo ? Por: Dehymar Antezana - Periodista

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Están ubicadas allá por décadas haciendo degustar a la población aquel rico manjar, que no es más que una mazamorra en base a maíz, algo de azúcar, canela, clavo de olor con un ingrediente sin igual, cáscara de naranja. Eso sí, al extremo de caliente que se sirve en vasos de vidrio, y que también tiene su secreto para tomar sin quemarse el paladar.

A ciencia cierta, ni las propias aperas saben cuál es su origen o quién se encargó de inventarlo, pero lo único cierto es que Oruro es la cuna de este riquísimo alimento, muy apetecido por propios y extraños, que incluso su fama traspasó fronteras, no solo al interior, sino también al exterior del país.

Una de las representantes más antiguas de esta delicia culinaria orureña es doña Julia Choque Uribe, quien a la fecha vende ininterrumpidamente el api, durante 59 años. Recuerda que su tía, ya vendía mucho más antes y otras señoras antes de ella.

El api era preparado en casa y antiguamente se lo hacía en cántaros, cuyo sabor era exquisito. Así de caliente, recién hervido era trasladado al mercado desde las 15:00 horas, allí se vendía en el interior del centro de abasto y luego cuando llegaban las 19:00 horas salían hacia la calle Bolívar. Las señoras se cargaban en la espalda para trasladar el api y luego vendérselos a los comensales, quienes ansiosos esperaban degustar el manjar.

Antes las señoras solo vendían api y otras se encargaban de hacer los pasteles, por ello, para hacer las masas utilizaban carbón como combustible en los braseros para colocar encima los sartenes u ollas que sacarían el producto, para luego acompañar al api.

Según recuerda doña Julia en 1961 apareció el anafe y a partir de ese momento muchas costumbres cambiarían, por ejemplo, las aperas ya no venderían solo api, sino también harían pasteles en el momento como complemento al api.

Una de las épocas más esperadas por el público era la de la Navidad, porque los pasteles eran especiales. El api se acompañaba con pasteles en cuyo interior había jigote que era preparado por doña Florencia, aunque autores como Alberto Guerra Gutiérrez señalan que no solo se acompañaba con pasteles, sino también con las denominadas "llauchas".

Doña Julia recuerda a varias de sus compañeras que hoy ya no están sobre la faz de la tierra, entre ellas, Lourdes de Alanes, Salomé Chugar, Asteria de Flores y su tía Teófila Uribe. Con vida aún continúan Eloina de Aquino, quien también vende en la calle Bolívar, Martha de López y Juana de Ramos.

Después de ellas, su descendencia se expandió a varios puntos de la ciudad, del interior del país, como La Paz, Cochabamba, Potosí, Sucre, y ahora al exterior del país como la Argentina o el Perú.

Fuente: LA PATRIA
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