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Jueves 18 de febrero de 2010

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Ecológico Kiswara

Causas de las grandes inundaciones del Beni

18 feb 2010

Fuente: LA PATRIA

Por: Carlos Capriles Farfán

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Es conocido por toda la población nacional que cada año la ciudad de Trinidad en el Beni sufre de inundaciones que cada vez se vuelven mas extremas. Para muchas personas e incluso autoridades que desconocen los procesos climatológicos del lugar, llegan a pensar que este fenómeno natural jamás fue visto antes en semejante magnitud. El presente artículo pretende averiguar si esta aseveración históricamente es verdad.

Desde siempre se conoce que las poblaciones originarias asentadas en la inmensa sabana mojeña, y a las orillas de sus grandes ríos continuamente sufrían por las torrenciales lluvias anuales que inundaban sus predios. Se sabe que desde antes de la llegada de los españoles, sus habitantes ya construían lomas artificiales y terraplenes para combatir el crecimiento de las aguas. Ya en el año de 1772 el Jesuita Francisco Eder en su celebre libro “Breve descripción de las Reducciones de Moxos” apunta que son “tres las principales causas” por las que viene a la región la desgracia de las inundaciones anuales, las cuales son: “las lluvias casi continuas durante los meses consabidos, la segunda es la extremada llanura de la región y la tercera es la gran lentitud con la que corren las aguas a los ríos”. En la misma publicación anota los graves daños que ocasiona a las poblaciones y a las mismas Reducciones, lo que provoca que se tenga que circular navegando en canoas y son los sembradíos, a los anímales domésticos y en particular el ganado vacuno que son los que más sufren. Claro que, los habitantes de las numerosas poblaciones existentes son los más afectados y durante varios meses se tienen que movilizar por la grandiosa sabana mojeña en las consabidas canoas o botes de troncos. Al mismo tiempo que hace la descripción de las inundaciones, apunta que; “a veces son tan grandes que da la impresión de ser el paisaje circundante, una especie de mar”. Este último párrafo nos muestra que las lluvias de cada año no son siempre iguales y por consiguiente, existen en las mismas, grandes variaciones año tras año. Así podemos anotar que, hubo inundaciones graves desde siempre y que existen años de lluvias más considerables o de mayor precipitación pluvial.

Posteriormente, en 1887 al igual que el misionero Jesuita Padre Francisco Eder, el explorador y Padre Franciscano Nicolás Armentia dedicó en su libro “Navegación del Madre de Dios”, prácticamente todo un Capitulo sobre las inundaciones del Beni, donde indica que las causas de las mismas son: “las muchas aguas que bajan de las vertientes occidentales; las muchas y fuertes lluvias en aquellos lugares, los bajos terrenos, y el poco descenso é inclinación de los ríos”. De igual manera indica que; “unos años, crecen más y otros menos, y según parece, cada diez y nueve años, hay una inundación extraordinaria, que cubre mucho mas los terrenos, á donde no llega el agua en inundaciones ordinarias”. Como vemos, las observaciones sobre las causas de las inundaciones, prácticamente son las mismas, aunque el Padre Armentia nos advierte que existen inundaciones extraordinarias cada diecinueve años, que podríamos entender algo así, como lo que hoy llamamos; Niño.

No sería justo, no mencionar en este articulo al viajero sueco Erland Nordenskiöld quien visitó en 1913 la tierra de mojos estudiando e investigando la gran diversidad de lenguas, pueblos y culturas que encuentra a cada paso. En dicho viaje realiza una serie de grandes descubrimientos arqueológicos que son plasmados en su libro; “Exploraciones y aventuras en Sudamérica”. Dichos descubrimientos están totalmente ligados principalmente, a una gran cantidad de lomas artificiales, terraplenes y canales que los originarios tenían para realizar sus sembradíos y construir sus viviendas y así poder contrarrestar las anuales subidas de aguas. Claro que en esa época, todo el trabajo de reconocimiento e investigación lo realizó andando a píe, montado a caballo o navegando en canoas. Estas innovadoras explanadas le llegaron a llamar tremendamente la atención, entre muchas cosas que vio, fue el alto grado de desarrollo agrícola que poseían.

Pero sin la menor duda, el estudio que llegó a corroborar esos descubrimientos fue el libro de Willam Denevan escrito como trabajo de tesis en 1966; “La Geografía Cultural Aborigen de los Llanos de Mojos” el mismo que logró convertirse en la referencia físico cultural más significativa de la Región del Beni. En sus páginas el libro, revela por primera vez, con numerosas imágenes fotográficas aéreas, la inmensa cantidad de terraplenes, lomas artificiales y canales que hasta hoy existen y que otrora construyeran los habitantes de mojos para contrarrestar las constantes inundaciones y las crecidas anuales de las aguas. Luego de una extraordinaria y detallada descripción física, climatológica y descriptiva del departamento del Beni nos brinda varias razones por las cuales se inunda la región beniana, las mismas que coinciden con las causas anteriormente ya anotadas, aunque, por los avances tecnológicos, nos proporciona datos más exactos, debido a la ventaja de poder contar con información más precisa. También se debe indicar que, el trabajo hace una pormenorizada investigación, sobre las causas de las ecológicamente llamadas; “sabanas inundadas estaciónales” a las que estudia y describe que: a las tres anteriores causas hay que aumentar el lento drenaje debido a la poca y casi inexistente “absorción de los suelos al agua” y finalmente también porque, le permite apreciar y fotografiar desde al mismo aire, las numerosas quizás mas de diez mil monumentales lomas, terraplenes y canales de Mojos.

Como conclusión podemos anotar que, en los cuatro ejemplos anteriores de diferentes años, incluso de diferentes siglos, los cuatro estudiosos coinciden en afirmar que las causas de las inundaciones son: la fuerte temporada estival de lluvias continuas, el terreno casi plano y de poca absorción de la región y el poco drenaje debido a las causas anteriores. También, podemos afirmar que desde siempre, ha existido años con mayores precipitaciones pluviales, o inundaciones propiamente. Las cuales se daría cada diez años más o menos, y a las que podríamos llamar con toda certeza, “Año del Fenómeno del Niño” y al rebalse de las aguas del siguiente, “Año de la Niña”. Finalmente podemos afirmar que, a estas últimas cuatro razones debemos agregar por lo menos tres “nuevas” causas provocadas por el hombre: la primera, el impacto que está sufriendo la zona por los chaqueos y desbosques de las laderas de la cordillera oriental, mas exactamente en la región del Chapare y del Isiboro Securé, donde se chaquea para los sembradíos de coca y el desmonte sin medida de toda la zona donde se gana terreno para actividades ganaderas, la segunda causa, es el terraplén de los diversos caminos que funcionan como un diques de contención debido a la falta de un drenaje adecuado y finalmente, al Calentamiento Global que está afectando a todo el Planeta.

Fuente: LA PATRIA
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