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Jueves 15 de noviembre de 2018

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Ecológico Kiswara

Editorial

La mejor solución ante la sequía

15 nov 2018

Fuente: LA PATRIA

Estamos en una temporada de mucho calor, en que algunos días no cae ni una gota de agua, pero otros días llega a llover bastante. En columnas anteriores se tocó el tema y se mostraron, en líneas generales, soluciones para afrontar ese problema.

La semana pasada, desde esta misma columna se vio que existe un sistema para la recolección de agua a partir de la humedad del ambiente, además que es un sistema muy antiguo, pero existen lugares en la Tierra en los que no se aprovecha, pero algunos países sí hicieron buen uso de ese sistema.

Exacto, nos referimos a los atrapanieblas, que se instalaron en diferentes países, como en el desierto de Atacama, en Chile, en Perú y en otros lugares que aprovecharon la humedad del ambiente para acopiar agua y usarla tanto para el riego como para el consumo humano.

Sin embargo, existe un sistema que además de usar la humedad del ambiente, utiliza el agua de lluvia, acopia el agua y la transforma en potable, es decir, que se puede beber. Es utilizado actualmente en África y es de baja inversión, pero altamente eficiente. Se ha denominado a dicho proyecto como "warka water".

"Warka water" es una torre construida de bambú, donde se amarra con alambres unas mallas de plástico biodegradable, que imita a un árbol, que recolecta el agua y va cayendo en depósitos de agua, que resulta apta para el consumo entre los humanos.

La diferencia de este sistema frente al de los atrapanieblas, es que estos últimos necesitan un ambiente húmedo, en Chile por ejemplo se atrapa el rocío que se genera por la bruma del mar. Pero "warka water" capta la humedad del aire, de la lluvia, del rocío, de la niebla para transformarla en agua.

Este sistema logra recolectar hasta 100 litros del líquido elemental por día, además es agua potable, es decir, se puede beber.

Dicho sistema es otra opción para afrontar la sequía en el lago Poopó, Uru Uru y otros humedales que están en peligro de extinguirse, sobre todo porque son ecosistemas de los que dependen muchas familias, aproximadamente unas 2.000 que viven en el Poopó viven de la pesca, por ejemplo.

Ya que no es la primera vez que se explica de qué se tratan estos sistemas para captar la humedad del ambiente y recolectar agua, por lo que solo queda esperar que las autoridades se interioricen de los mismos y los pongan en práctica para no perder el espejo de agua, nuevamente, de los lagos, especialmente del más grande de Oruro, que es el Poopó, una tragedia que ya ocurrió y preocupó a las personas que habitan en el altiplano central, hace unos tres o cuatro años.

No se trata solo de sembrar alevinos en el lago, pues si no tienen un medio dónde vivir y desarrollarse, terminarán muriendo y de nada habrá servido dicha "solución" para los habitantes de Poopó.

Fuente: LA PATRIA
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