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Domingo 15 de mayo de 2011

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Revista Dominical

Misa ecológica, un Encuentro íntimo con Dios y la Madre Tierra

15 may 2011

Fuente: LA PATRIA

La primera misa ecológica se realizó en 1999, ahora cada año se cumple con ésta celebración por iniciativa de las comunidades y el apoyo del padre Axel Gerling • “Esta tierra es para todos. Algunos ya han muerto, otros todavía vivimos, pero la mayoría aún no ha nacido”, pregona el Ing. Ricardo Crespo • Por: Gualberto Cortez Vargas - Periodista

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Dios creó la tierra y con ella nuestra hermosa naturaleza, y los bellos paisajes de Bolivia. En el frío de las montañas, el cálido valle o en el ardiente trópico, los bolivianos admiramos la Obra de su Creación. Suelos diversos que son la fuente de sustento y de vida.

De esos suelos florecen las semillas para el alimento; pero, también germina el alimento para la Fe y esperanza en Dios.

Un 12 de octubre de 1999, en la comunidad de Palca Molino de la parroquia Cristo de Ramadas, provincia Tapacarí del departamento de Cochabamba, el padre Axel Gerling, ofició la primera Misa Ecológica.

La misa fue acompañada con la exposición de trabajos y las manifestaciones de los testimonios de los agricultores de las comunidades vecinas, referidas a la protección de los recursos naturales, como la conservación de los suelos, la reforestación y el cuidado de los árboles nativos, las fuentes de agua y el compromiso de respeto a todas las formas de vida en su entorno natural.

Desde aquel año, se lleva a cabo la “Misa Ecológica” en diferentes comunidades, por lo menos una vez al año. Actualmente, se celebra la misa en el tiempo de cosecha (un día, en la primera semana de mayo).

El padre Gerling, cuenta que hace más que veinte años, en las parroquias Cristo de Ramadas y Jesús de Challa, de la provincia Tapacarí, surgió la pregunta en el Consejo parroquial, del porqué no acompañar el tiempo de cosecha con una misa en el mismo terreno donde se siembra y se cosecha.

“Aceptamos esa sugerencia y luego la extendemos también para el tiempo de la siembra. Como pregonamos la Agroecología desde aquel tiempo, llamamos a eso “Misa Ecológica” que hasta hoy se celebra cada año en diferentes comunidades, bendiciendo la tierra, las cosechas o semillas”, dice el P. Gerling, con mucha convicción, evocando en su mirada los primeros años.

Menciona también que en la Misa se agradece a la Madre Tierra (Pachamama) con ofrendas. Participan en la Misa más de 200 agricultores (as) y visitantes de varias comunidades; se escucha la música autóctona, se baila y se comparte el alimento con todos.

“Por lo tanto la Misa Ecológica es una petición y un agradecimiento por la vida agrícola en los Andes”, afirma P. Gerling, de origen alemán, quien llegó a Bolivia en 1973. Padre Alejo, como es más conocido por las familias de la provincia Tapacarí, al igual que ellos habla quechua y aimara y desde aquellas veces, motiva y apoya para mejorar las condiciones de vida de la familias de la zona.

El religioso menciona que la “Misa Ecológica”, nos sirve a nosotros para estar conscientes que todo viene de Dios y sobre todo la tierra: decimos en los ritos de la misa: “de la tierra venimos y a la tierra volveremos”.

“En la homilía se reflexiona sobre el Misterio de la vida en la tierra. Las lecturas reflejan el tema, es decir, tomamos los salmos que alaban a la tierra y en el evangelio tomamos muchas veces el ejemplo del sembrador o la resurrección del Señor. Posterior a la celebración, la exposición de las fotografías, los sociodramas y los testimonios, nos ayudan a comprender sobre la importancia del respeto a la vida”, dijo.

Consultado en qué beneficia esta celebración, aclara que “ayuda al ánimo de los agricultores, porque se sienten en manos de Dios y de la Madre Tierra y por lo tanto, se comprometen y se esfuerzan para el cuidado de la Creación; con tareas como la conservación de suelos, para que las lluvias no se lleven la tierra; tratar con estima los cultivos y siempre estar agradecidos por ser agricultores y de este modo, ser co-creadores de la Obra de Dios. Por lo tanto, significa mucho para ellos y la celebración se hace costumbre. Cada año, como un prioste (pasantería), una comunidad se brinda para ofrecer la Misa.

ECOLOGÍA

Ricardo Crespo, agrónomo de profesión, al respecto indica que en los tiempos actuales de crisis ecológica, se hace necesario, la reflexión espiritual por parte de las personas creyentes y de las familias campesinas que viven de la chacra.

En ese sentido, es importante acudir al mensaje de la palabra de Dios, pasajes bíblicos que nos hablan de la Creación de Dios o de la vida sobre la naturaleza, desde el libro del Génesis en el Antiguo Testamento hasta el último libro del Nuevo Testamento, el Apocalipsis: “Cielo nuevo y tierra nueva” (Ap. 21, 1). Algunas de las citas bíblicas que se toman en cuenta para la reflexión comunitaria, son las siguientes: Gén. 1, 1 ss; Sab. 1, 13-15; Dt. 30, 15-20; Os 4, 1-3; Sal 104; etc.

Del mismo modo, en el Nuevo Testamento se encuentran pasajes relacionados con el campo o citas que hablan de seres vivos de la naturaleza como en Mt 6, 26: “Miren las aves que vuelan por el aire: ni siembran ni cosechan ni guardan las cosechas en los graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer”.

Las parábolas son muy hermosas, donde Jesús realiza comparaciones con las actividades de personas relacionadas con el campo, como la parábola del sembrador (Mt 13, 1-9).

Asimismo, los mensajes de los miembros de la Iglesia; teólogos, sacerdotes y del mismo Beato, Papa Juan Pablo II, referidos a la problemática de la crisis ecológica y del cuidado de la tierra, como: “La tierra es un don de Dios, don que El hizo para todos los seres humanos” y del actual Papa Benedicto XVI; asimismo, el mensaje de los obispos de Latinoamérica y del Caribe a favor del “cuidado del medio ambiente” en el documento de Aparecida (470).

“La Misa Ecológica es una celebración religiosa de reflexión espiritual profunda, que se efectúa a campo abierto sobre una parcela de cultivo, donde se prepara un altar de piedra adornada debidamente. Alrededor del altar se reúnen las personas con sus mejores prendas de vestir que identifican su cultura y con todos los productos agrícolas que son colocados junto al altar como señal de agradecimiento y para la bendición de los mismos”, dijo Crespo.

El sacerdote reflexiona sobre la Obra de Dios, y sobre el compromiso de cuidar como cristianos la Creación de Dios, para nosotros y las generaciones futuras. La bendición es para todos de manera conjunta, para las familias, la tierra y todos los seres vivos que la habitan. El hombre está llamado a preservar la vida sobre la Tierra y con más razón los agricultores: “La profesión más noble es ser agricultor y su misión es dar de comer al mundo”.

Pasada la misa, todos los asistentes comparten la comida (apthapi) que prepara la comunidad de turno; posteriormente los líderes de las comunidades expresan sus testimonios de sus actividades sobre la protección de los recursos naturales y expresan el compromiso de seguir cuidando.

A la finalización, existen manifestaciones culturales con la interpretación de la música autóctona como la sicureada; asimismo, el canto y baile con instrumentos de cuerda, con temas alusivos al cuidado del medio ambiente, por parte de cada comunidad asistente.

Unir la manifestación espiritual con la vivencia en el campo, lo material y lo espiritual, para sentir la presencia de Dios a través de su maravillosa Obra, la Madre Tierra y ser partícipes de la co-creación o preservación de la vida sobre la Tierra y de este modo, ser solidarios con las generaciones futuras.

“Esta tierra es para todos. Algunos ya han muerto, otros todavía vivimos, pero la mayoría aún no ha nacido”, concluye el Ing. Crespo.

Fuente: LA PATRIA
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