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Martes 06 de agosto de 2013

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Martes 06 de agosto de 2013
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Bolivia y su identidad
Pág 4 
La Guerra de la Independencia
Pág 5 
Himno Nacional de Bolivia
Pág 7 
Los símbolos que identifican a nuestra Nación
Pág 8 
Simón Bolívar (1825)
Pág 10 
Antonio José de Sucre (1826-1828)
Pág 11 
José María Pérez de Urdinea (1828)
Pág 12 
José Miguel de Velasco Franco (1828) (1829) (1839-1841) (1848)
Pág 13 
Pedro Blanco Soto (1828-1829)
Pág 14 
Andrés de Santa Cruz y Calahumana (1829-1839)
Pág 15 
Sebastián Ágreda (1841)
Pág 16 
Mariano Enrique Calvo Cuellar (1836-1839)
Pág 17 
José Ballivián Segurola (1841- 1847)
Pág 18 
Eusebio Guilarte Mole (1847-1848)
Pág 19 
Manuel Isidoro Belzu Humérez (1848 - 1855)
Pág 20 
Jorge Córdova (1855-1857)
Pág 21 
José María Linares Lizarazu (1857 - 1861)
Pág 22 
José María Achá Valiente (1861 - 1864)
Pág 23 
Mariano Melgarejo (1864-1871)
Pág 24 
Agustín Morales Hernández (1871-1872)
Pág 25 
Tomás Frías Ametller (1872-1873; 1874-1876)
Pág 26 
Adolfo Ballivián Coll (1873-1874)
Pág 27 
Hilarión Daza Groselle (1876-1879)
Pág 28 
Narciso Campero Leyes (1880-1884)
Pág 29 
Gregorio Pacheco Leyes (1884-1888)
Pág 30 
Aniceto Arce Ruiz (1888 - 1892)
Pág 31 
Mariano Baptista Caserta (1892-1896)
Pág 32 
Severo Fernández Alonso Caballero (1896 – 1899)
Pág 33 
José Manuel Pando (1899-1904)
Pág 34 
Ismael Montes Gamboa (1904-1909 ; 1913-1917)
Pág 35 
Eliodoro Villazón Montaño (1909-1913)
Pág 36 
José Gutiérrez Guerra (1917-1920)
Pág 37 
Bautista Saavedra Mallea (1921- 1925)
Pág 38 
Felipe Segundo Guzmán (1925-1926)
Pág 39 
Hernando Siles Reyes (1926-1930)
Pág 40 
Carlos Blanco Galindo (1930-1931)
Pág 41 
Daniel Salamanca Urey (1932-1935)
Pág 42 
José Luís Tejada Sorzano (1934-1936)
Pág 43 
David Toro Ruilova (1936-1937)
Pág 44 
Germán Busch (1937-1939)
Pág 45 
Carlos Quintanilla Quiroga (1939-1940)
Pág 46 
Enrique Peñaranda del Castillo (1940-1943)
Pág 47 
Gualberto Villarroel López (1943-1946)
Pág 48 
Néstor Guillén Olmos (1946-1947)
Pág 49 
Tomás Monje Gutiérrez (1946)
Pág 50 
Enrique Hertzog Garaizabal (1947 - 1949)
Pág 51 
Mamerto Urriolagoitia (1949-1951)
Pág 52 
Hugo Ballivián Rojas (1951-1952)
Pág 53 
Víctor Paz Estenssoro (1952 - 1956) (1960 - 1964) (1964) (1985-1989)
Pág 54 
Hernán Siles Zuazo (1956-1960) (1982-1985)
Pág 55 
René Barrientos Ortuño (1964 – 1965; 1965 – 1966; 1966 – 1969)
Pág 56 
Alfredo Ovando Candia (1965-1966) y (1969-1970)
Pág 57 
Luis Adolfo Siles Salinas (1969)
Pág 58 
Juan José Torres González (1970 - 1971)
Pág 59 
Hugo Banzer Suárez (1971-1978) (1997-2001)
Pág 60 
Juan Pereda Asbún (1978)
Pág 61 
David Padilla Arancibia (1978-1979)
Pág 62 
Walter Guevara Arze (1979)
Pág 63 
Alberto Natusch Busch (1979)
Pág 64 
Lidia Gueiler Tejada (1979-1980)
Pág 65 
Luis García Meza Tejada (1980-1981)
Pág 66 
Celso Torrelio Villa (1981-1982)
Pág 67 
Guido Vildoso Calderón (1982)
Pág 68 
Jaime Paz Zamora (1989-1993)
Pág 69 
Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997) (2002-2003)
Pág 70 
Jorge Quiroga Ramírez (2001-2002)
Pág 71 
Carlos Diego Mesa Gisbert (2003-2005)
Pág 72 
Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006)
Pág 73 
Juan Evo Morales Ayma (2006-hasta la actualidad)
Pág 74 
Salve ¡Oh! Patria
Pág 75 
Chuquisaca, cuna de la independencia de Bolivia
Pág 76 
Himno a Chuquisaca
Pág 77 
El impotente Illimani le da vida a La Paz
Pág 78 
Himno a La Paz
Pág 79 
Santa Cruz pujante y fecundo paraíso
Pág 80 
Himno a Santa Cruz
Pág 81 
Potosí: “Por la Potencia del César y por la Prudencia del Rey”
Pág 82 
Himno a Potosí
Pág 83 
El Litoral boliviano fue creado cuatro años después de fundarse Bolivia
Pág 84 
Himno al Litoral Boliviano
Pág 85 
Lucha, justicia y producción simboliza Cochabamba
Pág 86 
Himno a Cochabamba
Pág 87 
Símbolos orureños enarbolaron reivindicaciones de esta región
Pág 88 
Himno a Oruro
Pág 89 
Tarija tierra del vino y la chacarera
Pág 90 
Himno de Tarija
Pág 91 
La riqueza natural de Beni se destaca en su emblema
Pág 92 
Himno al Beni
Pág 93 
Pando representa la Amazonía de Bolivia
Pág 94 
Himno a Pando
Pág 95 
Bibliografía
Pág 96 
Índice
Pág 98 
SIMBOLOS PATRIOS DE BOLIVIA
Pág 98 
Separata 6 de Agosto

La Guerra de la Independencia

06 ago 2013

Fuente: LA PATRIA

Para muchos autores este pasaje de la historia pre republicana, fue bautizada como la Guerra de los 15 años, aunque en realidad desde el levantamiento de Chuquisaca hasta la firma del acta de la Independencia pasaron 16 años y casi tres meses.

Pero, si hablamos de las batallas precursoras tenemos que remontarnos necesariamente a 1739, casi un siglo antes del grito libertario del Alto Perú. Ese año, Manuel Bélez de Córdoba tuvo la idea de la libertad a través del Manifiesto de Agravios, que era un documento que marcaba la línea revolucionaria y de lucha contra el yugo español. Su propósito no prosperó, por el contrario le costó la vida, pero lo que sí sobrevivió en el tiempo fue dicho documento.

Posteriormente, antes que termine el siglo XVIII se da uno de los episodios más importantes de la historia de América, porque en Oruro se registra el primer grito libertario, ocurrido el 10 de febrero de 1781. Pero, la importancia radica, al margen de la traición de los indios que devolvieron el poder al yugo español y llevaron a la cárcel a los promotores de la revolución, en la proclama de uno de los protagonistas, Sebastián Pagador quien dijo:

“Amigos, paisanos y compañeros, estad ciertos de que se intenta la más alevosa traición contra nosotros por los chapetones; esta noticia acaba de impartírseme por mi hija; en ninguna ocasión podremos dar evidentes pruebas de honor y amor por a la Patria, sino en esta. No estimemos en nada nuestras vidas, sacrifiquémoslas en defensa de la Patria, convirtiendo toda la humanidad y rendimiento con que hasta aquí hemos sufrido la traición de los chapetones, en ira y furor, para despedazarlos y acabar, si es posible, con esta maldita raza”.

Fue la primera vez que se habló de una Patria constituida. Obviamente ese hecho repercutió en muchos lugares de América y obviamente no podía ser la excepción en el Alto Perú.

MOVIMIENTO PRE INDEPENDENTISTA

Tras el 10 de febrero de 1781, tuvieron que pasar casi 30 años para que renazca la idea independentista, para ello, tuvo que pasar un hecho relevante en Europa, principalmente en España, cuando Napoleón Bonaparte invade ese país y exige la renuncia del rey Carlos IV. Como los españoles se encargaban de defender su territorio, envió a las Américas en busca de apoyo, el enviado de la Junta de Sevilla, José Manuel de Goyoneche, pero éste enviado jugaba a dos caras, ya que viajó al Brasil para comunicar de lo sucedido a la hija de Carlos IV, Carlota Joaquina quien estaba exiliada.

Pero las pretensiones de Carlota era tomar posesión de los lugares conquistados en el Alto Perú, por encima de su hermano Fernando VII y tiene el propósito junto a Goyoneche de anexar la Real Audiencia de Charcas al Brasil.

Ese aspecto no gustó a los doctores de Charcas, ya que su lealtad era hacia Fernando VII, pero también pensaban en liberarse de España. Dos posturas se formularon en la Audiencia de Charcas, la defensa Carlotina y el cuestionamiento de las autoridades.

La víspera del 25 de mayo de 1809, el presidente de la Audiencia, García León y Pizarro, ordenó el arresto para los oidores, el fiscal Andreu y de los hermanos Manuel y Jaime Zudáñez, quienes eran miembros del Cabildo. Aquella situación no gustó a los habitantes de Charcas y se levantaron en armas para exigir la liberación, principalmente de los Zudáñez. Posteriormente, se envió emisarios a Potosí, Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, para comunicar lo sucedido y se inicie la defensa de Fernando VII del régimen de Carlota, representado por Manuel de Goyoneche.

En La Paz, el 16 de julio de 1809, después de la procesión de la Virgen del Carmen, un grupo de conspiradores, propietarios de varias haciendas en La Paz detuvieron al intendente, Tadeo Dávila y llamaron a Cabildo. El levantamiento se realizó bajo la consigna “Viva Fernando VII, mueran los traidores”.

Obligaron a los españoles a jurar alianza a los criollos, Pedro Domingo Murillo fue nombrado jefe militar y se formó la Junta Tuitiva, que sería disuelta en menos de un año. Murillo, fue traicionado y tomado prisionero, murió en la horca el 29 de enero de 1810, tras la llegada de Goyoneche a La Paz, que juzgó a los insurrectos.

En la segunda mitad de 1810 tres revoluciones se armaron en Cochabamba, Oruro y Potosí. La primera se iniciaba en la población de Toledo, muy cerca de Oruro, con la participación de Manuel Titichoca, quien encabeza la insurrección, sin embargo, desde la Audiencia de Charcas se pide a Francisco del Ribero, Esteban Arze y Melchor Guzmán, que estaban en Cochabamba que apacigüen la revolución. A su retorno desconocen a las autoridades de la Audiencia y el 14 de septiembre, Ribero proclama la causa de la independencia, se forma una junta de guerra y se llama a un cabildo para apoyar la liberación del Virreynato de Buenos Aires de los españoles, ocurrido el 25 de mayo de 1810.

Como Oruro estaba ocupado por los realistas y era un paso estratégico entre Potosí y La Paz, el 6 de octubre de 1810 se levanta en Oruro Tomás Barrón, quien después se une a Ribero y Arze, para consolidar el triunfo de la Aroma.

Mientras que en Potosí, se convocó a un cabildo el 10 de noviembre del mismo año y se depuso al gobernador, Paula Sanz y se proclamó la adhesión a la Junta de Buenos Aires.

Después del grito libertario de Cochabamba, Francisco del Ribero se dirige a Santa Cruz, se destituye el 24 de septiembre, al subdelegado Pedro José Toledo y se nombra a Antonio Vicente de Seoane, quien forma el 27 de mayo de 1811, la “junta independentista”, muy al margen de la de Cochabamba.

Varios grupos de insurgentes surgieron en contra del yugo español, uno de ellos, que se formó espontáneamente fue el de Tarija, a la cabeza de Eustaquio Méndez Arenas, conocido como el “moto Méndez”. Liderizó su ejército patriótico contra un reducido ejército español en la batalla de la Tablada, el 15 de abril de 1817, allí se consolidó la gesta libertaria de Tarija.

Entre 1812 y 1823, los rebeldes del Alto Perú no solo tuvieron que luchar en contra de los españoles, sino que después de la emancipación de Buenos Aires de los realistas el 25 de mayo de 1810, se formaron los denominados ejércitos auxiliares, que fueron un total de cuatro. Su misión no sólo era acabar con los ejércitos de España, sino también llegar al Alto Perú, para intentar posesión de la Audiencia de Charcas y anexar este territorio al suyo.

Los peruanos también estuvieron pendientes del territorio que era liberado de a poco en el Alto Perú.

Simultáneamente las fuerzas de Simón Bolívar y Antonio José de Sucre, desde Venezuela hasta Perú realizaron importantes combates liberando de los españoles, para la formación de la Gran Colombia, que era el sueño anhelado por Bolívar que debía formar una sola república e integrada por Venezuela, Colombia, Ecuador, el Bajo y el Alto Perú.

Una de las últimas batallas para consolidar la libertad del continente americano fue la que se realizó el 6 de agosto de 1824, los patriotas ganaron en las batallas de Junín y Ayacucho.

Posteriormente, Sucre convencido de la idea independentista del Alto Perú, envía una carta a Bolívar para hacer conocer ese propósito, sin embargo el Libertador, nunca estuvo de acuerdo con esa idea, que al final terminó cediendo para la fundación de una nueva república.

El 8 de febrero de 1825 el gobierno de la Provincia de Buenos Aires expidió un decreto que dejaba en libertad a las provincias del alto Perú para que decidan su suerte. De la misma manera, pasó con el Congreso Constituyente del Perú, ocurrido el 23 de febrero del mismo año.

El 9 de febrero de 1825, Sucre y Casimiro Olañeta emiten un decreto para la formación de la Asamblea Constituyente que debía realizar en Oruro el 15 de abril.

El 16 de mayo acepta Bolívar la decisión de Sucre de formar la Asamblea Constituyente y deja al Mariscal a su cargo el territorio. La Asamblea al final se reúne en julio de 1825 en Chuquisaca y el 6 de Agosto de 1825 nace la nueva república con la firma del Acta de la Independencia.

Fuente: LA PATRIA
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